
En enero de 2022, la Reserva Nacional Magallanes en Punta Arenas fue escenario de la firma del Convenio que dio origen formal a la Alianza Suprarregional de Comunidades Portal de las áreas protegidas. Si bien el trabajo colaborativo ya se venía desarrollando desde antes con el diseño de la Estrategia de Comunidades Portal, la firma del convenio marcó un hito que nos permite situarnos para mirar los avances que hemos realizado en la Patagonia chilena, y en la región de Magallanes en particular.
Dos años y medio después, hemos trabajado junto con diversos municipios que aceptaron el desafío de aportar con acciones a fortalecer el vínculo de sus comunidades con las áreas protegidas presentes en su territorio. En el caso de Magallanes, donde un importante porcentaje del territorio se encuentra bajo alguna categoría de protección, se hace imprescindible sumar más actores que articulen y colaboren para la conservación efectiva y el bienestar de las comunidades cercanas o comunidades portal. En ese sentido, quién mejor que los municipios que lideran el desarrollo en sus territorios para colaborar en esta tarea en la región.
Es así como hemos colaborado con los municipios de Natales, Cabo de Hornos y San Gregorio en el diseño, aprobación e implementación de planes de acción locales de Comunidades portal, los cuales sitúan a las áreas protegidas y las comunidades en el centro de la conversación. Allí se identifican brechas y acciones que apuntan a contribuir a la relación virtuosa entre bienestar de las comunidades portal y la conservación de las áreas protegidas.
Así también, a través del apoyo a la generación de proyectos de inversión, hemos aportado a poner en valor las áreas protegidas incorporándolas como elemento clave en iniciativas de infraestructura como señalética interpretativa en Río Verde, o de fortalecimiento de capacidades, como cursos de diseño de nuevos productos artesanales con artesanas en Punta Arenas. El diseño y ejecución de proyectos a veces es de largo aliento, pero muy de a poco, hemos comenzado a ver frutos con proyectos en ejecución o aprobados que se materializarán en el futuro.
Nada de esto sería posible sin nuestras contrapartes municipales y los alcaldes y alcaldesas de la región, que han confiado en este trabajo colaborativo y aportan con las capacidades, trabajo y gestión de sus equipos. No puedo cerrar sin mencionar que muchas de nuestras contrapartes municipales o profesionales con quienes nos vinculamos, han sido parte de un curso de gestión local para la conservación de áreas protegidas que impulsamos ya por segundo año. Lo anterior, reafirma la confianza e interés en que estos temas formen parte de la gestión del municipio. En este nuevo periodo de administración municipal que comienza, esperamos seguir trabajando con todos y todas para confirmar que una relación virtuosa entre la conservación de la naturaleza y el bienestar de las comunidades es posible.


